En la importante revista Lancet se publicaron los resultados de una encuesta nacional sobre bullying que ahonda más en las devastadoras consecuencias de este comportamiento social:

Resumen

Antecedentes

Ser intimidado es una experiencia aversiva con consecuencias a corto y largo plazo, y se incorpora en modelos biopsicosociales de psicosis. Utilizamos las encuestas británicas de morbilidad psiquiátrica de adultos de 2000 y 2007 para probar la hipótesis de que el acoso se asocia con fenómenos psicóticos individuales y con psicosis y predice la posterior aparición de ideas persecutorias y alucinaciones.

Métodos

Se analizaron dos encuestas representativas a nivel nacional de individuos de 16 años o más en Gran Bretaña (2000) e Inglaterra (2007). A los encuestados se les presentó una tarjeta en la lista de eventos estresantes para identificar experiencias de intimidación durante toda la vida. Se evaluaron asociaciones con las variables dependientes: ideación persecutoria, alucinaciones auditivas y visuales y diagnóstico de probable psicosis. Todos los análisis fueron controlados por factores confusores sociodemográficos, cociente de inteligencia (IQ) y otros traumas.

Hallazgos

Se utilizaron datos de 8580 encuestados de 2000 y 7403 de 2007. El bullying se asoció con la presencia de ideas persecutorias y alucinaciones, permaneciendo así después del ajuste por factores sociodemográficos, CI, otros traumatismos y abuso sexual infantil. La intimidación se asoció con un diagnóstico de probable psicosis. Si se informó en la línea de base, el acoso predijo la aparición y el mantenimiento de la ideación persecutoria y alucinaciones durante 18 meses de seguimiento en la encuesta de 2000. El control de otros traumatismos y abuso sexual infantil no afectó la asociación entre la intimidación y los síntomas psicóticos, pero redujo la importancia de la asociación con el diagnóstico de probable psicosis. La intimidación fue más fuertemente asociada con la presencia de ideas persecutorias concurrentes y alucinaciones.

Interpretación

La victimización por acoso aumenta el riesgo de síntomas psicóticos individuales y de un diagnóstico de probable psicosis. La detección temprana de la intimidación y el uso de tratamientos orientados hacia sus consecuencias psicológicas podrían mejorar el curso de la psicosis.