http://www.bibliotecacochrane.com/BCPGetDocument.asp?SessionID=%2011300402&DocumentID=CD011350

 

Tecnología de apoyo (ayudas electrónicas) para niños y jóvenes con baja visión

Pregunta de la revisión
Evaluar el efecto de las ayudas electrónicas sobre la lectura, los resultados educacionales y la calidad de vida en niños y jóvenes con baja visión, también llamada “ceguera parcial” o “deficiencia visual”.

Antecedentes
Las nuevas tecnologías que están disponibles ampliamente para los jóvenes, como los teléfonos móviles y las computadoras portátiles, a menudo tienen características de accesibilidad para los usuarios con deficiencias visuales u otras deficiencias. Las familias y los profesores han observado que los niños y los jóvenes utilizan la función de amplificador para agrandar el texto o las imágenes y a menudo también utilizan estos dispositivos para encontrar información de forma más independiente. Los dispositivos electrónicos también parecen ser socialmente más aceptables para los niños y los jóvenes, que a menudo temen “destacarse” de los compañeros al utilizar ayudas ópticas voluminosas.

Se necesitan estudios de investigación para determinar si los niños y jóvenes con baja visión realmente pueden utilizar estas “tecnologías de apoyo” de forma exitosa en la escuela y en el domicilio y si estas tecnologías mejoran su participación en la educación. Las ayudas electrónicas deben permitirles a los jóvenes leer de forma más independiente, más rápido y con mayor precisión que sin ayudas y debe ser fácil llevar los dispositivos de un aula a otra. Cuánto se utiliza una tecnología electrónica diariamente también es un buen indicador de cuán bien funciona para el joven.

Esta Revisión Cochrane intenta evaluar el efecto de las tecnologías de apoyo sobre la lectura, los resultados educacionales y la calidad de vida de los niños y los jóvenes con baja visión. Se realizaron búsquedas en la literatura y registros de ensayos clínicos actuales publicados. No se identificó ningún estudio de investigación de alta calidad sobre este tema. Los posibles motivos son que estas tecnologías todavía son nuevas, y también que tradicionalmente la investigación sobre la baja visión se ha realizado en forma de estudios “antes / después”, no como ensayos en los que los participantes se asignan a los tratamientos sobre una base aleatoria, que es la mejor manera de asegurarse que cualquier efecto observado se pueda atribuir al tratamiento, en lugar de a otros factores.

En todo el mundo se calcula que hay 3 000 000 de niños y jóvenes con baja visión. Las familias y los profesionales sanitarios y educacionales necesitan pruebas de alta calidad para informar la elección de la tecnología para un niño o joven con baja visión. Los estudios de investigación futuros deben medir resultados funcionales como la exactitud, la comprensión y la velocidad de la lectura, así como el impacto de las tecnologías de apoyo en el aprendizaje independiente y la calidad de vida, y los resultados relevantes para las familias y los profesores.

Fecha de la búsqueda
Las pruebas están actualizadas hasta octubre 2014.